Garbanzos con gurumelos

Legumbres y setas, una mezcla distinta pero muy rica tanto en sabor como en propiedades nutritivas... No te lo pierdas.

Receta de garbanzos con gurumelos

Ingredientes para preparar garbanzos con gurumelos

  • 500 gr. de garbanzos
  • 800 gr. de gurumelos (ver nota)
  • 3 cebollas medianas
  • 2 tomates
  • 1 zanahoria
  • 1 puerro
  • 1 pimiento
  • Laurel
  • Pimentón de la Vera dulce y picante
  • Ajos
  • Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
  • Sal

¿Cómo preparar garbanzos con gurumelos?

  • Se pone una olla con agua suficiente como para cubrir a los garbanzos unos tres o cuatro dedos por encima de su altura. Se pone al fuego y cuando empiece el agua a hervir se echan los garbanzos, que se habrán dejado a remojo la noche anterior. Se agrega al agua una cebolla mediana, la zanahoria, el puerro, el pimiento, media cabeza de ajo sin pelar, 2 o 3 hojas de laurel y un chorrito de AOVE. Se deja hervir a fuego medio.
  • Mientras se cuecen los garbanzos se limpian los gurumelos y se cortan en trozos medianos.
  • En el momento de limpiarlos hay que tener en cuenta que el gurumelo es una seta que suele tener mucha tierra por lo que tendrás que colocarla debajo de un chorro no muy fuerte de agua fría mientras las limpias con un cuchillo que no sea de sierra.
  • En la parte superior del sobrero debes quitar la cutícula si contienen tierra en exceso, y con el agua no es posible eliminarla. Para ello da un pellizquito en la zona donde termina el sombrero, justo donde empieza la zona de las lámina, y tira hacia el centro del sobrero, quitando la “piel” que hay en esta zona de la seta.
  • La zona de las láminas debes limpiarlas con cuidado para que no se rompan. Para ello ponla debajo de un chorrito no muy fuerte de agua y pasa las yemas de los dedos para que el agua pueda entrar entre ellas y queden limpias.
  • Por último, el pie debes desecharlo si ves que ha quedado seco. Si no es así, límpialo bien usando el cuchillo y desechando todo aquello que veas que está excesivamente oscuro o blando).
  • Como todas las amanitas, los gurumelos nacen como si fueran un pequeño huevo que se va abriendo poco a poco. En alguno lugares las cogen en la primera etapa, es decir, en la que se encuentra cerrada. En este caso el gurumelo es como una pequeña patatita, y la mejor forma de limpiarla es precisamente como si una de ellas se tratase, quitando con el cuchillo toda la parte externa.
  • Una vez limpios, se hace un sofrito con un par de cebolla medianas, un pimiento y dos tomates, que se habrán escaldados para quitarles la piel con facilidad y a los que se les habrán eliminado las pepitas.
  • Corta todo en trozos medianos (en mirepoix) y échalo en una sartén grande con un poco de AOVE.
  • Cuando se hayan rehogado muy ligeramente agrega los gurumelo que habías limpiado previamente. Deja hacer ligeramente a fuego medio todo, removiendo con frecuencia. En este sofrito las setas no deben quedar muy hechas, ya que posteriormente se va a agregar a los garbanzos, que es donde se terminarán de cocer
  • Se hace también una majado con tres dientes de ajo, sal gorda, pimentón de la Vera dulce y pimentón picante al gusto.
  • Cuando los garbanzos estén aún un poco duritos (en función de cómo te gusten que queden) se agrega el sofrito que se hizo con los gurumelos y el majado de ajo, sal y pimentón. Se dejan terminar de hacer los garbanzos, a fuego medio, hasta que estén al gusto y se rectifican de sal.
  • Este es un plato que, como todos los potajes, mejora de un día para otro. Aguanta muy bien la congelación si sobra y, por supuesto, es una magnífica comida para llevar en un tupper al trabajo, y evitar algunas comidas de menús que, viendo los precios que tienen, vete saber tú con qué están hechas.
Nota del autor:

1.- El gurumelo es el nombre con el que se suele conocer a la Amanita Ponderosa, que es una seta de primavera que se encuentra en los encinares de suroeste de Extremadura, Portugal y norte de Huelva.

2.- Esta receta se publicó originalmente en el blog Gastroconversaciones